Tu cuerpo no ha cambiado. Ha cambiado la forma en la que lo miras
8 de julio de 2026 | Nutrifit Mérida - Cristina González
Tu cuerpo no ha cambiado. Ha cambiado la forma en la que lo miras

Durante gran parte del año convivimos con nuestro cuerpo casi sin pensar en él.
Nos vestimos.
Trabajamos.
Paseamos.
Vivimos.
Y, aunque a veces aparezcan inseguridades, no suelen ocupar todo nuestro espacio mental.
Pero llega el verano...
Y algo cambia.
El verano nos hace mirarnos diferente
De repente aparecen los bañadores.
La playa.
La piscina.
Las fotografías.
La ropa más ligera.
Y también los espejos.
Es entonces cuando muchas personas empiezan a observar su cuerpo con una exigencia que no existía unas semanas antes.
Buscan aquello que no les gusta.
Se comparan.
Piensan que deberían haber llegado "mejor".
Como si el verano fuera un examen que hubiera que aprobar.
El problema no siempre está en el cuerpo
Curiosamente, en muchas ocasiones el cuerpo apenas ha cambiado.
Lo que cambia es la mirada.
La forma de observarnos.
La cantidad de tiempo que dedicamos a juzgarnos.
Y la facilidad con la que olvidamos todo lo que ese cuerpo hace por nosotros.
Respirar.
Caminar.
Reír.
Abrazar.
Bañarse en el mar.
Subir una montaña.
Jugar con nuestros hijos.
Crear recuerdos.
Todo eso también es el cuerpo.
Y merece mucho más reconocimiento que una cifra o una talla.
Las comparaciones aumentan en verano
Las redes sociales se llenan de cuerpos perfectos.
Vacaciones perfectas.
Poses perfectas.
Y es fácil caer en la trampa de pensar que todo el mundo se siente seguro menos nosotros.
Pero la realidad es muy diferente.
La mayoría de las personas también tienen inseguridades.
Simplemente no las publican.
Comparar tu realidad con una imagen cuidadosamente elegida nunca será una comparación justa.
No dejes que una inseguridad robe tu verano
Hay personas que dejan de hacerse fotos.
Que no se bañan.
Que no se ponen la ropa que les gusta.
Que viven escondiéndose.
Y, cuando termina el verano, descubren que no recuerdan cuánto pesaban.
Recuerdan los momentos que no vivieron.
Tu cuerpo merece algo mejor
Merece ser tratado con respeto.
Con paciencia.
Con gratitud.
Porque ha estado contigo todos estos años.
Y seguirá estando cuando termine el verano.
🤍 Recuerda:
El mejor recuerdo del verano nunca será el número que marcaba la báscula. Será todo lo que te atreviste a vivir.










