¿Y si este septiembre dejas de intentar hacerlo todo perfecto?
15 de septiembre de 2026 | Nutrifit Mérida - Cristina González
¿Y si este septiembre dejas de intentar hacerlo todo perfecto?

Septiembre suele llegar acompañado de una frase que conocemos muy bien:
“Ahora sí.”
Ahora sí voy a comer mejor.
Ahora sí voy a hacer ejercicio.
Ahora sí voy a beber más agua.
Ahora sí voy a cocinar.
Ahora sí voy a organizarme.
Y durante unos días parece que podemos con todo.
Hasta que llega un martes complicado.
No tienes tiempo. Estás cansada. Comes algo rápido. No haces ejercicio. Y aparece ese pensamiento:
“Ya está. Otra vez igual.”
Pero no.
No has vuelto atrás.
Simplemente estás viviendo.
La trampa de empezar de cero
Cuando queremos recuperar nuestros hábitos después del verano, es muy fácil plantearnos objetivos demasiado exigentes.
Queremos hacerlo todo a la vez y, además, hacerlo perfectamente.
El problema es que una rutina perfecta puede funcionar cuando todo está tranquilo, pero ¿qué ocurre cuando vuelve el trabajo, aparecen los imprevistos, tienes planes o simplemente estás cansada?
Que esa rutina deja de encajar.
Y entonces pensamos que el problema somos nosotros.
Que nos falta disciplina.
Que no tenemos fuerza de voluntad.
Que somos incapaces de mantener los hábitos.
Pero quizá la pregunta correcta sea otra:
¿Esos hábitos estaban diseñados para mi vida real?
Tu alimentación también tiene que adaptarse a ti
La vida no es igual todos los días.
Hay días en los que tienes tiempo para cocinar y otros en los que necesitas preparar una tortilla en cinco minutos.
Hay días en los que te apetece salir a caminar y otros en los que tu cuerpo te pide descansar.
Hay semanas tranquilas y semanas en las que parece que todo ocurre a la vez.
Y una alimentación saludable tiene que poder convivir con todo eso.
Por eso, en lugar de buscar una rutina perfecta, puede ser mucho más útil construir hábitos normales, flexibles y sostenibles.
Hábitos que puedas mantener cuando:
- tengas trabajo;
- estés cansada;
- tengas planes;
- llegues tarde a casa;
- aparezca una semana complicada;
- o simplemente no te apetezca hacerlo todo.
¿Qué significa tener hábitos normales?
No significa olvidarte de cuidarte.
Significa dejar de pensar que cuidarte solo cuenta cuando lo haces perfecto.
Puedes comer una comida rápida y seguir teniendo una alimentación saludable.
Puedes saltarte un entrenamiento porque necesitas descansar.
Puedes salir a cenar con amigos.
Puedes tener un día desorganizado.
Puedes disfrutar de una comida especial.
Y al día siguiente continuar con tu vida sin necesidad de compensar.
Porque un día diferente no borra todos los demás.
No necesitas compensar
Después de una comida más abundante, de un fin de semana diferente o de varios días con horarios desordenados, muchas personas sienten que tienen que “arreglarlo”.
Reducir comida.
Saltarse comidas.
Hacer ejercicio como castigo.
Empezar una dieta.
Pero cuidarte no debería convertirse en una forma de pagar por haber disfrutado.
No necesitas castigarte.
No necesitas empezar de cero.
Solo necesitas volver en la siguiente oportunidad.
Si el lunes no has podido cocinar, quizá el martes puedas preparar algo sencillo.
Si esta semana no has tenido tiempo para caminar, quizá puedas encontrar diez minutos otro día.
Si has comido diferente durante el fin de semana, el lunes puedes continuar comiendo con normalidad.
Sin compensaciones.
Sin culpa.
Sin convertirlo todo en un “ahora sí”.
Empieza por algo que puedas mantener
Quizá este septiembre no necesites cinco objetivos nuevos.
Quizá solo necesites uno.
Uno que sea suficientemente sencillo como para poder mantenerlo incluso en tus días más complicados.
Puede ser:
🥗 añadir una ración de verduras a una comida.
💧 tener una botella de agua a mano.
🍎 incorporar fruta durante el día.
🚶 caminar un rato cuando tengas ocasión.
🍳 aprender algunas cenas rápidas que te solucionen una noche complicada.
😴 intentar cuidar un poco más tus horarios de descanso.
No se trata de hacerlo todo.
Se trata de encontrar aquello que realmente puedes incorporar a tu vida.
Tu objetivo no debería ser hacerlo perfecto
Si cada vez que no cumples un hábito piensas que has fracasado, terminarás abandonándolo.
En cambio, si entiendes que habrá días diferentes, puedes aprender a continuar.
Porque la verdadera pregunta no es:
“¿Cómo consigo hacerlo perfecto?”
Sino:
“¿Cómo consigo seguir cuidándome incluso cuando mi semana no sale como esperaba?”
Ahí es donde empiezan los hábitos que pueden durar.
Este septiembre, cambia el “ahora sí” por “poco a poco”.
No necesitas convertirte en una persona nueva.
No necesitas empezar de cero.
No necesitas hacerlo todo.
Necesitas construir una forma de cuidarte que pueda acompañarte también en los días normales.
Porque comer bien no significa que todos tus días tengan que parecerse a un lunes perfecto de enero.
Significa encontrar, incluso dentro de una vida real, una manera de cuidarte que puedas mantener.
Y si un día no sale…
mañana vuelves.
Sin castigarte.
Sin compensar.
Sin empezar de cero.
Solo vuelves.
Y eso también es avanzar.










