¿Qué le pasa a tu cuerpo cuando llega septiembre?
3 de septiembre de 2026 | Nutrifit Mérida - Cristina González
¿Qué le pasa a tu cuerpo cuando llega septiembre?

No, tus hormonas no se vuelven “locas” porque llegue septiembre. 😅
Pero sí hay algo interesante:
tu cuerpo tiene que adaptarse a los cambios de rutina.
Durante el verano probablemente hayas tenido horarios diferentes.
Te has acostado más tarde.
Has dormido a otras horas.
Has comido más tarde.
Has viajado.
Has tenido más planes.
Has cambiado tu nivel de actividad.
Y de repente…
⏰ cambian los horarios.
Tu cuerpo funciona con ritmos
Nuestro organismo sigue unos ritmos circadianos, es decir, ciclos de aproximadamente 24 horas que ayudan a regular procesos como el sueño, la vigilia, la temperatura corporal y también algunas funciones relacionadas con el apetito.
Cuando durante varias semanas modificamos nuestros horarios, volver a madrugar, comer a otras horas o acostarnos antes puede costarnos unos días.
No significa que haya algo mal.
Es adaptación.
¿Y qué tiene que ver esto con el hambre?
Mucho más de lo que pensamos.
Dormir poco o cambiar nuestros horarios puede influir en nuestra sensación de hambre, saciedad y energía.
El hambre no depende únicamente de la fuerza de voluntad.
Nuestro descanso, el estrés, la actividad física, los horarios y nuestras propias señales corporales también forman parte de la ecuación.
Por eso es bastante normal que durante los primeros días de septiembre notes que tu apetito está algo diferente.
Quizá tengas más hambre a determinadas horas.
Quizá te cueste organizar las comidas.
O quizá simplemente estés más cansado y tengas menos energía.
El estrés también puede hacerse notar
La vuelta al trabajo, el colegio, las responsabilidades y los nuevos horarios pueden aumentar nuestra carga mental.
Y el estrés puede afectar a diferentes aspectos de nuestro bienestar:
🧠 Puede alterar el descanso.
🍽️ Puede modificar nuestra relación con la comida.
💭 Puede influir en cómo percibimos el hambre.
😴 Puede hacer que nos sintamos más cansados.
Por eso, antes de pensar:
“Necesito hacer una dieta para volver a la normalidad”,
quizá sea más interesante preguntarnos:
“¿Qué necesita mi cuerpo para volver a adaptarse?”
¿Cómo puedes ayudarle?
No necesitas hacer nada extremo.
✨ Intenta recuperar progresivamente tus horarios de sueño.
✨ Mantén horarios de comida relativamente regulares.
✨ Hidrátate durante el día.
✨ Incluye alimentos variados y nutritivos.
✨ Recupera poco a poco tu movimiento habitual.
✨ Y, sobre todo, dale tiempo.
Tu cuerpo no necesita que septiembre sea perfecto.
Necesita estabilidad, descanso y tiempo para adaptarse.
Y quizá esta sea una de las mejores cosas que puedes hacer por ti al comenzar una nueva etapa:
dejar de exigirle a tu cuerpo que cambie de un día para otro y empezar a acompañarlo. 🤍










