¿Por qué estamos deseando que llegue septiembre?
1 de septiembre de 2026 | Nutrifit Mérida - Cristina González
¿Por qué estamos deseando que llegue septiembre?

Septiembre tiene algo especial.
Llega el final del verano y, de repente, muchas personas empiezan a sentir unas ganas enormes de volver.
Volver a nuestros horarios.
A nuestros cafés de siempre.
A nuestros proyectos.
A nuestro trabajo.
A nuestros pequeños planes.
A nuestra gente.
Y en Mérida, además, septiembre llega acompañado de la Feria, de reencuentros, música, terrazas, paseos y noches que se alargan un poquito más de lo previsto.
Pero… ¿por qué tenemos tantas ganas de que llegue septiembre?
Quizá no sea simplemente porque queremos volver a la rutina.
Quizá sea porque queremos volver a nuestra vida.
Después del verano también podemos echar de menos lo cotidiano
Durante las vacaciones cambiamos nuestros horarios, viajamos, hacemos planes diferentes y dejamos un poco de lado nuestras rutinas habituales.
Y aunque disfrutemos muchísimo de ello, llega un momento en el que podemos empezar a echar de menos aquello que durante el año hacemos casi sin pensar.
Ese café de siempre.
Ese paseo.
La conversación con esa persona que no has visto durante semanas.
Volver a un proyecto que te ilusiona.
Tu espacio.
Tus horarios.
Tus pequeñas costumbres.
Y es curioso, porque muchas veces pasamos meses deseando tener vacaciones, pero cuando llegan determinados momentos del verano también podemos sentir ganas de volver.
Y no hay ninguna contradicción en ello.
Puedes amar el verano y tener ganas de septiembre.
Puedes echar de menos tus rutinas y seguir queriendo que las vacaciones duren un poquito más.
Puedes sentir ilusión y nostalgia al mismo tiempo.
Septiembre no significa empezar de cero
Y quizá esto sea especialmente importante cuando hablamos de alimentación.
Septiembre suele venir acompañado de muchas promesas:
“Ahora sí voy a cuidarme.”
“Voy a empezar la dieta.”
“Voy a volver al gimnasio.”
“Voy a organizar todas mis comidas.”
“Este mes cambio completamente mis hábitos.”
Pero no necesitas convertir septiembre en un reinicio.
El verano no ha borrado todo lo que habías conseguido.
Tus hábitos siguen ahí.
Quizá simplemente se hayan adaptado a una etapa diferente.
Y volver a ellos no tiene por qué convertirse en una carrera.
Puedes recuperar tus horarios poco a poco.
Volver a organizar tus comidas.
Recuperar el movimiento que te hacía sentir bien.
Volver a dormir mejor.
Y, sobre todo, volver a escuchar lo que necesitas.
También está bien no saber exactamente qué sientes
Septiembre puede despertar emociones muy diferentes.
Puede aparecer ilusión por todo lo que empieza.
Nostalgia porque el verano termina.
Nervios por volver al trabajo.
Motivación por nuevos proyectos.
Cansancio después de unos meses diferentes.
Incluso cierta ansiedad por sentir que “ahora toca ponerse las pilas”.
Y todas pueden existir al mismo tiempo.
No tienes que elegir una sola emoción.
Quizá este septiembre no necesites exigirte convertirte en una versión nueva de ti.
Quizá solo necesites volver a conectar con la que ya eres.
Con aquello que te hace bien.
Con las personas que quieres.
Con tus pequeños rituales.
Con tus hábitos.
Con tu cuerpo.
Y contigo.
Porque a veces no estamos deseando que llegue septiembre.
Estamos deseando volver a sentirnos en casa dentro de nuestra propia vida. 🤍
Y quizá esa sea una de las cosas más bonitas de volver.
🌿 ¿Y tú?
¿Qué es eso que más ganas tienes de recuperar cuando llega septiembre?
¿Tus horarios?
¿Tus paseos?
¿Tu alimentación?
¿Tus planes?
¿Tu gente?
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En Nutrifit Mérida creemos que cuidarte no consiste en hacerlo todo perfecto, sino en encontrar una forma de alimentarte y vivir que encaje contigo y con tu vida.










